El viaje como estilo de vida
En China, 2006
Mi nombre es Juan Villarino. Nací en Mar del Plata, Argentina, el 28 de marzo de 1978. Soy escritor, fotógrafo y viajero. Desde el 1 de mayo de 2005 recorro el mundo en autostop, con un presupuesto de US$ 5 diarios, en una cruzada por documentar la hospitalidad del mundo a través de mis crónicas de viajes. Llevo por ende 5 años dejando huella en los caminos de Europa, Medio Oriente, Asia y América.
.
Esos miles de pasos, las anécdotas, el aroma de los caminos más remotos, su gente, bazares o mercados, las fronteras, y los templos, los camioneros, campesinos o maestros que me alojan en mi ruta, todo este microcosmos centelleante puebla las páginas de mis libros. Estos se encuentran a la venta en las principales librerías de Argentina y España. Su venta me permite seguir caminando, soñando, y escribiendo sobre la cotidianidad y problemática de los pueblos.
Con Laura, en los Valles Calchaquíes, Salta. 2010
En Abril de 2010 conocí a Laura –mi compañera de vida y de viaje- de una manera mágica, viajando por la provincia argentina de Salta. Mi decisión de volverme nómada la había tomado, precisamente, recorriendo los Valles Calchaquíes en el año 2002. Desde entonces recorrí medio planeta, siempre preguntándome si encontraría una princesa vagabunda con quién compartir la ruta y la vida. Y fue en Salta, ocho años después, donde Laura y yo nos encontramos, nos enamoramos, y unimos nuestras huellas para continuar juntos esta vuelta al mundo a dedo.
Laura cuenta que a los 15 años, cuando todas sus amigas soñaban con el príncipe azul, ella soñaba con un “príncipe a dedo” que la invitara a recorrer el planeta. Durante años juzgó sus deseos más sinceros como fábula o utopía, luego estudió la licenciatura en Turismo, y le vendió a mucha gente paquetes de viaje que jamás compraría. Sin abandonar las responsabilidades de su vida en Buenos Aires, comenzó a viajar con su mochila, primero a Perú, luego de México a Panamá por tierra, finalmente se encontró asombrada, ocupando un asiento en uno de esos interminables trenes de la India, y preguntándose si acaso, al viajar sólo durante sus vacaciones, no se estaba perdiendo el único tren que pasa una sola vez... Poco después nos conocimos.
La Maga en el desierto del Sahara, Egipto.
Ahora les presento a “La Maga”, mi mochila. En la foto, estamos en el desierto del Sahara. Viajo siguiendo la estrategia del caracol, con “La Maga” (una Berghaus Khumbu de 80 Lts) a mis espaldas. En ella cargo sólo lo necesario: ropa, bolsa de dormir, carpa, agua, ordenador portátil y cámara fotográfica. Mi viaje no tiene un lapso de tiempo definido: desde la fecha citada me considero nómada, y asumo el movimiento como una filosofía de vida. .
Un carro tirado por burro en Egipto, un Jaguar en Alemania...
Inicié mi expedición en Belfast, Irlanda del Norte, y desde entonces he cruzado unos 60 países y territorios, recorriendo con la estrategia del autostop más de 215.000 Km. y abordando más de 1200 vehículos de todo tipo. Amo la incapacidad de adivinar qué ciudad arropará mi cansancio cada noche. He viajado tanto en Mercedes Benz como en carros tirados por burro, pero siempre he llegado a destino. He dormido en monasterios, apartamentos lujosos, heladerías, castillos o establos, acampado en los jardines de Versalles, y compartido la alfombra de un campamento beduino en Siria, pero siempre he conciliado el amable sueño. En subterráneos y parlamentos conversé con mendigos y vicepresidentes pero, sobre todo, nunca dejé de desear que cada horizonte reencarne en nuevas huellas.
.
Inicié mi expedición en Belfast, Irlanda del Norte, y desde entonces he cruzado unos 60 países y territorios, recorriendo con la estrategia del autostop más de 215.000 Km. y abordando más de 1200 vehículos de todo tipo. Amo la incapacidad de adivinar qué ciudad arropará mi cansancio cada noche. He viajado tanto en Mercedes Benz como en carros tirados por burro, pero siempre he llegado a destino. He dormido en monasterios, apartamentos lujosos, heladerías, castillos o establos, acampado en los jardines de Versalles, y compartido la alfombra de un campamento beduino en Siria, pero siempre he conciliado el amable sueño. En subterráneos y parlamentos conversé con mendigos y vicepresidentes pero, sobre todo, nunca dejé de desear que cada horizonte reencarne en nuevas huellas.
.
Entrando en Afganistán...
Acampando en las ruinas de Palmira, Siria.
Por ahora, la expedición me ha llevado por los siguientes estados y territorios: Antártida, Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Suriname Guyana Francesa, Islas Shetland, República de Irlanda, Irlanda del Norte, Escocia, Inglaterra, Francia, Mónaco, España, Italia, San Marino, Vaticano, Suiza, Austria, Liechtenstein, Alemania, Holanda, Bélgica, Eslovenia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, Estonia, Latvia, Lituania, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumania, Ucrania, Bulgaria, Turquía, Siria, Jordania, Egipto, Irak, Irán, Afganistán, Pakistán, India, China, Tíbet, Laos, Tailandia, y Myanmar.
Nuestra misión: retratar y difundir la hospitalidad del mundo
En escuelas rurales afganas y en colonias menonitas fui amablemente recibido...
Nuestra prioridad es retratar la cotidianidad y hospitalidad de las culturas más remotas del planeta a través de la documentación literaria y fotográfica. Creo profundamente en la paz y la interdependencia. El ser humano es intrínsecamente bueno, más allá del formato cultual en que nos situemos. Viajar a dedo y alojarme con la población local, me permite exponerme constantemente a las más fantásticas muestras de nobleza y generosidad de la humanidad, aquellas que nunca son noticia. Mis libros intentan, de esta manera, compensar las generalizaciones mediáticas de la prensa contemporánea, y mostrar que un mundo mejor, no solamente s posible, sino que ya existe.
.
Nuestra prioridad es retratar la cotidianidad y hospitalidad de las culturas más remotas del planeta a través de la documentación literaria y fotográfica. Creo profundamente en la paz y la interdependencia. El ser humano es intrínsecamente bueno, más allá del formato cultual en que nos situemos. Viajar a dedo y alojarme con la población local, me permite exponerme constantemente a las más fantásticas muestras de nobleza y generosidad de la humanidad, aquellas que nunca son noticia. Mis libros intentan, de esta manera, compensar las generalizaciones mediáticas de la prensa contemporánea, y mostrar que un mundo mejor, no solamente s posible, sino que ya existe.
.
Por otro lado, mi pluma no es indiferente a las problemáticas locales de cada lugar visitado. Por el contrario, estoy convencido de que el rol social del escritor viajero es sin dudas contrabandear palabras de lucha en lucha de la manera en que una abeja lleva el polen de flor en flor.
Escribir y fotografiar no es suficiente para producir un cambio social. Por ello, gran parte de mis esfuerzos se centran en la difusión de los productos culturales elaborados a partir a los viajes. Cada anécdota o informe que el viaje genera terminan siendo material literario o fotográfico a ser exhibido en los países siguientes…
.
Con este fin, mientras Laura y yo viajamos:
- Publicamos libros que buscan brindar evidencias de estas cotidianidades significativas, y por supuesto de la diversidad cultural. Además, buscan animar a aquellos nómadas en potencia a los que les falta un empujoncito para salir de viaje... (Para saber cómo conseguirlos escribinos a acrobatadelcamino@gmail.com)
- Publicamos libros que buscan brindar evidencias de estas cotidianidades significativas, y por supuesto de la diversidad cultural. Además, buscan animar a aquellos nómadas en potencia a los que les falta un empujoncito para salir de viaje... (Para saber cómo conseguirlos escribinos a acrobatadelcamino@gmail.com)
- realizamos el Proyecto Educativo Nómada: charlas, conferencias y muestras fotográficas gratuitas tanto en espacios culturales tradicionales (centros culturales, universidades) como periféricos (barrios, escuelas, comunidades, aldeas, orfanatos). Estos eventos tienden a fomentar la empatía y la tolerancia inter-cultural.
- cuando es posible hacemos intervenciones de fortalecimiento comunitario, a través de donaciones de material didáctico, libros o computadoras para escuelas rurales, evaluando previamente el impacto.
- mantenemos al día el presente blog.
- cuando es posible hacemos intervenciones de fortalecimiento comunitario, a través de donaciones de material didáctico, libros o computadoras para escuelas rurales, evaluando previamente el impacto.
- mantenemos al día el presente blog.
Todos estos proyectos culturales son sólo posibles gracias a la venta de libros y a la desinteresada colaboración de lectores comprometidos. (¿Ya tenés el parche del Proyecto Educativo?) Mientras sería mucho más fácil para nosotros dedicarnos a actividades más lucrativas, sentimos que nuestro lugar está allí junto a los pueblos del planeta, escribiendo, aprendiendo y comunicando. Para saber como convertirte en nuestro cómplice haz clic aquí.












